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8.11 "Los señores del Brujo" |
Piper está en la mansión
grabándolo todo para poder mostrárselo a Leo cuando vuelva, mientras Phoebe está
algo incómoda por esto y por su columna. Dice que un chico que le escribió le
cuenta que no se siente cómodo viviendo con su hermano, que quizá tener una
relación tan estrecha con su hermano podría estar impidiendo que creciera
emocionalmente ((¿Podría ser una señal de que Phoebe quiere mudarse fuera de la
casa?)). Phoebe le comenta a Piper que no sabe qué consejo darle, pero su
hermana le responde que siempre consigue dar uno bueno, y le pide que se relaje,
mientras que ella está agobiada porque los padres de Billie vienen a cenar y no
sabe si les gustará el pato a la naranja. Ambas comentan que ella se marchó para
ir a buscar a sus padres.
Mientras tanto, Billie está en la oficina de Rod Dalvos, no de sus padres. Él es
un empresario al que le está preguntando qué recuerda de su experiencia. Él
estuvo secuestrado cuando era un bebé, pero casi no lo recuerda. Billie saca un
papel marrón (en el guión pone que será familiar más tarde y lo llama “Papel
Encantado”) y se lo pasa a Rod diciéndole que todos son víctimas de un secuestro
como él. En ese momento entra Grant Pelham, el primo de Rod y empleado de su
empresa, y ambos discuten por temas de oficina. Cuando Grant se va, Rod le pide
perdón a Billie por lo que acaba de presenciar. Él le comenta a Billie que no
reconoce a nadie del papel y ella se va disculpándose por haber malgastado su
tiempo. Justo cuando se ha ido, Nanta, una demonia que el guión describe como
Rasputin, Mary Poppins y Martha Stewart en una, aparece fluctuando y le pregunta
a Rod si tiene algún problema. Él sólo responde con un “¿Con Grant o con la
bruja?”. Ambos hablan sobre el éxito de Rod al tomar el control de una de las
empresas más poderosas de la ciudad, y Nanta le aconseja que ahora no es el
momento de echarlo a perder mezclándose con una bruja. La demonio dice que ella
se ocupará de todo. Aquí revela cómo metió a Rod, un humano a su control, en
este mundo: cuando estuvo secuestrado siendo un bebé, el que volvió no fue el
verdadero niño, sino que fue intercambiado por el bebé con su misma forma.
Paige entra en la oficina de Henry y aunque tiene mucho trabajo, se le ilumina
la cara cuando la ve. Después de una página perdida del guión, la Halliwell le
comenta que ya tiene planes para la noche con sus hermanas, pero ambos quedan
para verse en el P3 después de estos planes. Paige se va diciéndole que suena
como una cita.
La Sra. y el Sr. Jenkins, los padres de Billie, están esperando con dos maletas
a que su hija venga a recogerlos, pero dudan que llegue a tiempo. Mientras él
está mirando cómo unos hombres descargan cajas de reproductores de DVD de un
camión. Uno de estos hombres, Rocco, le pregunta qué mira. Cuando ambos están
dispuestos a irse, Billie llega en el Mini de Phoebe y saluda a sus padres. Ella
les comenta a sus padres que el tráfico es mortal y que tenía que hacer algo al
otro lado de la ciudad. Su padre le pregunta qué es ese algo, y Billie le miente
diciéndole que era un trabajo para después de las clases. Después de un incómodo
silencio, la madre de Billie le pregunta a su hija si pueden ir a la
universidad, y la chica está de acuerdo. Cuando todos se montan en el coche no
parecen estar muy cómodos y esto no parece gustarle mucho a la bruja, que
esperaba que todo fuera algo más perfecto. En el momento en que se van, Nanta
aparece fluctuando allí.
Mientras Phoebe está con su portátil otra vez intentando terminar la columna.
“¿Tiene una persona que mudarse de casa para seguir adelante?”. Phoebe no le
deja de dar vueltas a esa frase mientras Piper pasa la aspiradora, no
permitiendo a la Halliwell que escuche a Ginny, su nueva asistenta, por
teléfono. En ese momento Wyatt aparece gritando y corriendo vestido de cowboy y
Phoebe parece desesperarse aún más porque no puede terminar nada con todo ese
jaleo. Piper deja la aspiradora en el suelo y coge la cámara para perseguir a su
hijo y grabarlo para que su padre pueda ver este momento. Ginny al teléfono le
comenta a Phoebe que sus respuestas siempre salían muy fácilmente, pero ella
parece estar teniendo problemas con esta. Cuando cuelga el teléfono, la mediana
de las Halliwell llama a Piper y le pide que bajen el volumen un poco. En ese
momento suena el timbre de la puerta y allí está Billie, aunque en teoría no
tendría que haber llegado hasta horas después.
Más tarde, la cena se está desarrollando en un incómodo silencio. Billie intenta
romper el hielo diciendo que Phoebe es la Phoebe de “Pregúntale a Phoebe”, y
aunque su madre parece impresionada, su padre responde que ellos no leen las
columnas de consejos. Piper pregunta si quieren algo de beber, y en ese momento
Paige recuerda que había quedado con Henry. Sin dudar sobre el salir de esa cena
tan embarazosa, Paige les dice que se tiene que ir y que no se puede hacer
esperar a un Agente de la Condicional. La madre de Billie parece extrañada, pero
su hija le responde que no es lo que piensa. Después de un intercambio de
palabras tenso con su padre, Billie explota diciendo que ya no puede más,
necesita que le hablen de Christy, su hermana. El padre le dice que nunca hablan
de ella delante de extraños, pero Billie le responde que ellas son sus amigas y
que, de hecho, nunca hablan de Christy. Su madre le comenta que es sólo para que
la deje en el pasado. Billie le dice que no puede, no como ellos, que una semana
después de que desapareciera ya habían vuelto a sus vidas normales. Los padres
no parecen estar de acuerdo con lo que oyen de su hija. Ambos se levantan y el
Sr. Jenkins mira a Piper y a Phoebe y les dice que no sabe quiénes son, pero que
ir allí fue un error. En ese momento Billie les grita que sólo han intentado
matar la memoria de su hermana y que tienen el corazón tan frío como un par de
asesinos. De pronto un destello blanco hace que los padres de Billie ya no
parezcan ellos, habiendo sido transformados en un par de asesinos.
Paige llega al P3 media hora tarde y Henry no aparece por ningún sitio. En ese
momento recibe una llamada de Piper diciéndole que vuelva a casa porque la cena
fue peor que mal. En la mansión, Billie está intentando localizar a sus padres
con su portátil y Phoebe está preparando algo en un caldero.
En el mismo callejón en el que estaban al principio del episodio, Rocco y sus
hombres están descargando otro camión, esta vez de lo que parece ser material de
Prada. La Sra. Jenkins llega y dice que le gusta Prada y se produce un
intercambio de palabras entre los hombres de Rocco y los padres de Billie que
acaba mostrando las buenas dotes con el cuchillo y la pistola de estos últimos.
Después de dejar sin sentido a toda la banda, ambos entran en el restaurante al
que estaban metiendo toda la mercancía. Nanta sale de las sombras y los ve a
ambos
En la oficina de Dalvos, él y Nanta discuten el hecho de que Billie conoce a las
Embrujadas y que ahora tienen un problema mayor. Nanta le asegura que llevaban
mucho tiempo buscando una forma de librarse de Grant y que cree que lo ha
encontrado. Nanta cree que la mejor forma de hacer esto es usar a los padres
encantados de Billie. Ella le dice que se relaje y sale fluctuando de allí.
Dalvos se levanta y va a un armario en el que tiene un árbol de cargos de la
empresa y la mayoría están tachados con cruces rojas. Sólo queda Grant.
Más tarde en el episodio, parece que Nanta convenció a los padres de Billie para
que acabaran con Grant y ambos están entre la multitud en una reunión que ha
montado para explicar el futuro de la empresa. Mientras montan un arma, Piper,
Paige y Billie llegan y los ven. Después de pensar varios planes, Paige decide
que Piper los congelarán y Paige los orbitará fuera de allí. Las tres se
preparan para todo cuando ven que Rod les hace un gesto a los padres de Billie y
estos disparan. De pronto toda la habitación se congela y Billie, aliviada, tira
la bala que estaba a unos pasos de Grant al suelo. Paige se prepara para
orbitarlas diciendo que al menos nadie las ha visto, pero en ese momento aparece
Nanta y les afirma que ese es el menor de sus problemas. Nanta les dice que no
se preocupen por matarla, porque ya han perdido. Los padres de Billie cargarán
con las culpas del verdadero asesino y éste tomará el lugar de Grant en la
compañía, y como Rod es humano no podrán destruir a un humano. En ese momento
Nanta descongela a Rod y éste dispara a Grant, matándole. Esto rompe la
congelación de toda la sala y ven cómo parece que el Sr. y la Sra. Jenkins
fueron los que lo mataron. Rod comienza a gritar que fueron ellos los que lo
mataron y un fotógrafo que estaba en la rueda de prensa les toma una foto.
Mientras tanto en la mansión, Phoebe está hablando con Ginny, su secretaria,
sobre que no puede dejar que Elise publique una de sus antiguas columnas, ella
tendrá esta a tiempo. En ese momento Phoebe tropieza con el cable de la cámara
de vídeo de Piper y esto sólo le confirma que la mansión Halliwell siempre será
un caos.
Más tarde Nanta y Dalvos hablan sobre un último encargo que le tienen que hacer
a los padres de Billie. Dalvos llama al Sr. Jenkins y le dice que le está
mandando por un mensaje los datos sobre la última persona que necesita que mate.
Él lo lee y, aunque nosotros no vemos quién es, le dice “Considéralo hecho”.
En el callejón donde descargaban la mercancía al principio del episodio el Sr.
Jenkins está con su pistola preparada para matar a su oponente. En ese momento
se topa con ella, su mujer. Dalvos les ha asignado a ambos matar al otro, y
parece que no tienen problemas. Ambos se despiden diciéndose que se quieren y
desvelando sus verdaderos nombres, Helen y Carl. Justo cuando están a punto de
dispararse, dos pilares me destellos los absorben y los llevan a la mansión.
Allí Phoebe le dice a Piper que los congele, pero cuando va a mover sus manos
los dos apuntan hacia ella a gran velocidad. Piper sabe que si mueve un solo
dedo puede decir adiós a sus hermanas.
Escenas después, las hermanas están dispuestas a limpiar el nombre de los
Jenkins y por sugerencia de Paige, en vez de matar a Davlos van a tirar su
reputación por los suelos, que es lo que buscaba él desde el principio, un buen
nombre en la sociedad, en una rueda de prensa que va a dar a la noche.
Dalvos aparece ante todos los medios y comienza donde su primo Grant lo dejó,
comentándoles temas de la empresa. Pero después el tono cambia y comienza a
decir que él fue el que mató a Grant para tomar su lugar. La prensa reacciona
impresionada y cuando Dalvos sale de allí se transforma en Piper.
El verdadero Dalvos sigue en su despacho observando el Árbol de cargos de la
empresa cuando Nanta aparece. Dalvos no sabe nada y cree que va a ir ahora a su
rueda de prensa, pero la demonia le confiesa que las Embrujadas han destruido
todo por lo que han trabajado estos últimos treinta años. Nanta hace aparecer
una pistola en su mano mágicamente y Dalvos le pregunta para qué es eso. Ella
sólo responde “Para tu suicidio”.
En la mansión una copia del Bay Mirror cae en el marco de la cámara y vemos que
el titular habla del suicidio de Rod Dalvos. Phoebe le dice a Piper que grabe
eso para Leo. La mayor de las Halliwell le contesta que ha dejado la cámara y
que sabe que la única forma de que Leo vea todo eso es que ella luche por él, y
eso es lo que va a hacer.
Mientras Paige y Henry hablan sobre compartir todos sus secretos. Ambos acceden
a que necesitan algo de tiempo y se besan.
Billie está en su habitación de la residencia y está impresionada al oír las
noticias: su abuela era una bruja completa. Helen Jenkins le dice a su hija que
su abuela y su tía eran brujas, al igual que el tío de su padre, pero que no
debería haberlo sabido hasta ahora, ya que ellos nunca practicaron la magia, ya
que son mortales. Ella saca un libro negro y se lo da a su hija, diciéndole que
es el diario de Christy. Siempre esperaron encontrar pistas de quién se la
llevó, pero sus ojos mortales nunca le dejaron ver más allá y no entendieron
todo lo que ella escribió, creen que hay pistas mágicas ahí dentro y como todos
sus parientes mágicos estaban muertos, nunca pudieron consultarlo. Billie le
pregunta a su madre por qué no lo dijeron a las autoridades, y Helen por fin le
revela sus sentimientos: ya perdieron a una hija y no quieren arriesgarse a
perder la única que les queda. Helen se levanta para irse y después de decirle
que su padre está bien, besa a su hija pidiéndole que encuentre a Christy.
Billie le contesta que lo hará. Helen se va y la bruja comienza a mirar el
diario para encontrar al final un Símbolo Oculto y muy elaborado que sería
imposible que hiciera una niña de siete años como tenía Christy cuando
desapareció. Billie se queda impactada preguntándose a sí misma dónde le llevará
esto.