8.04 "Brujas Desesperadas"

Wyatt tiene una función de teatro sobre Cenicienta en la escuela y Piper tiene que hacerle su traje, pero no parece hacerlo tan bien cuando llega al colegio y se encuentra con que todas las otras madres la han superado en la costura con los trajes de sus hijos. Wyatt tampoco se siente muy cómodo en el traje, viendo cómo un niño se ríe de él, y comienza a retorcerse mientras todas las madres le miran. Piper, humillada, ve cómo otra madre, Mandi, se aproxima a calmar a Wyatt. Mandi, que según el guión es perfecta, comprueba el traje y encuentra que había una aguja dentro. Piper está decepcionada consigo misma, pero Mandi le pide que no se sienta mal, que lo hace todo lo mejor que puede no siendo su verdadera madre. Y es que Piper no ha recobrado aún su apariencia normal, la gente la sigue viendo como Jenny Bennett. Piper le asegura que significa más para ella de lo que piensa. Mandi lo acepta, pero no tarda en preguntarle, recurriendo a su fama de madre perfecta, sobre el otro traje de calabaza que tenía que hacerle a Wyatt. Piper se escuda diciéndole que está todo cosido, a lo que la madre le responde que intente hacerlo lo más parecido a los demás que pueda, ya que los niños se podrían burlar de él. Con esto Mandi coge a Wyatt y a otro niño de la mano y se aleja de allí. Después de mirar para ver si Piper sigue observándola, mueve su mano y el disfraz que llevaba en la mano desaparece mágicamente. Wyatt sonríe y ella no puede más que afirmar “Nuestro pequeño secreto”. La sonrisa perfecta de Mandi desaparece cuando comienza a retorcerse como si tuviera algo dentro… pero pocos segundos después se recupera, volviendo a ser la madre perfecta que parece.
 
 Mientras tanto, Paige ha quedado en una cafetería con Bob, un chico que conoció a través una agencia de citas de internet y que no deja de piropearla. Ambos comienzan a discutir que están muy ocupados y Paige menciona que desde hace poco está empezando a vivir una vida normal. Bob le pregunta a Paige en qué trabaja, y ésta le responde que estuvo trabajando en una escuela para chicos con necesidades especiales y que ahora es la tutora de una chica, algo que no le está resultando fácil. Cuando Bob comienza a contarle qué hace él, Paige se da cuenta de que es muy aburrido y no lo que buscaba. Mirando alrededor intentando distraerse se da cuenta de que cerca de ella está Dex besándose con una chica que no es Phoebe (ni su “glam” Julie Bennett). Paige decide irse de allí dejando sentado a Bob y decide ir a ver a Phoebe, que está preparando su gran cita con Dex al día siguiente.
 
 En la mansión Piper está buscando un hechizo en el Libro mientras Leo le recuerda que quería una vida normal, a lo que Piper responde objetando que eso era antes de que su hijo fuera a ser humillado por sus compañeros. Billie, que está allí con ellos, intenta quitarle peso al asunto diciendo que a ella le pasaba constantemente y que sólo la hizo más fuerte. Piper le pide que no se meta y, después de ser convencida por Leo de que no lo hace por Wyatt sino por ser mejor que Mandi, decide hacerlo sin magia. Billie sólo puede responder “Tío, esa es una mujer desesperada”.
 
 La toma cambia a la Escuela Mágica, ahora transformada en un bastión demoníaco. Los demonios intentan organizarlo todo cuando aparece Mandi, que después de destruir a uno de sus esbirros por no hacer lo que pidió, confiesa que necesitan a Wyatt para hacer algo con sus poderes. Mandi se retuerce otra vez, pero esta vez no lucha contra lo que lleva dentro y lo deja salir para revelar a un Demonio Poseedor (como aquel que usaron los Avatares en “Once in a Blue Moon” para poseer a Leo), que les ordena a los demás que no dejen morir el cuerpo de Mandi.
 
 Poco después, y según lo que se supone en el guión, ya que faltan páginas intermedias, Paige le ha revelado a Piper que vio a Dex con otra chica y está dispuesto a contárselo a Phoebe.
 
 En la Escuela Mágica, ya más recogida, el Demonio Poseedor termina una poción mientras que otros dos dibujan un gran pentagrama negro en una pared. Poco a poco el plan comienza a salir a la luz… el Poseedor pretende traer un demonio de vuelta del Erial Demoníaco. “¿Tempus… Barbas… Zankou?” pregunta uno. El Poseedor no quiere responder, sólo les advierte que necesitan a Wyatt y su poder por las buenas. Pretende suplantar a Piper como su madre y darle un nuevo padre, uno que él mismo tendrá que traer del Erial… la Fuente. El Demonio Poseedor vuelve a poseer el cuerpo de Mandi y se va.
 
 Mientras tanto Paige vuelve a la cafetería donde se presenta a Sylvia, la chica que estaba con Dex, como Jo Bennett, una comerciante de arte que Dex le presentó hace tiempo en una fiesta. Mientras sigue la conversación, Paige descubre que era su ex-novia y que aunque cortaron hace tiempo, de vez en cuando quedan para acostarse juntos. Sylvia tiene que irse y Paige se queda allí pensativa.
 
 En el colegio de Wyatt, Piper se sorprende, negativamente, al descubrir que cambiaron los trajes de calabaza por unos de ratones a última hora. Las madres comienzan a compadecerse de Wyatt porque perdió a su madre y de Piper porque lo está haciendo todo lo mejor que puede “considerando que es nueva en esto”. Mandi se ofrece a hacerle a Wyatt un traje de ratón en un momento.
 
 Después Mandi está terminando de hacer el traje de ratón de Wyatt, intentando ganarse su confianza. La profesora llega comentándoles que es la hora de comer. Mandi le da a Wyatt su cajita con la comida y ve que Piper le ha preparado verduras. Ella hace aparecer galletas que Wyatt acepta sin dudar, riéndose. Mandi comenta en qué estaría pensando su prima (refiriéndose a Piper/Jenny) pero Wyatt deja escapar un “Mamá”. Mandi piensa que la echa de menos y le dice que ahora está allí por él, y que puede usar su magia frente a ella. Wyatt lo hace orbitando un sándwich a la basura mientras ella sonríe, sabiendo que poco a poco se va acercando cada vez más al bebé.
 
 Paige está en el apartamento de Dex y decide transformarse en Sylvia… “Por Phoebe” dice. Tras hablar con él y decirle que quiere dejar de acostarse con él “por el bien de otras personas con las que puedan estar saliendo” Dex se queda impactado, porque hace dos meses que no tienen nada juntos. Paige descubre, con las palabras de Dex, que Sylvia y él cortaron porque ella mentía mucho. En ese mismo momento entra Phoebe y Dex le presenta a “Sylvia” (Paige), que sale de allí corriendo intentando que su hermana no la reconozca. “Salimos juntos” le explica Dex.
 
 Más tarde Mandi está con Wyatt en la Escuela de Magia, preparada para hacer el ritual para traer de vuelta a La Fuente. Leo y Billie están ocultos mientras él busca un libro y Billie escucha a los demonios. “¿Quién es La Fuente?” le pregunta ella. Leo sólo puede mirar preocupado. Mientras Mandi discute con sus súbditos si podrá controlar a La Fuente, pero ella parece estar bastante segura. En la estantería Leo ha encontrado el hechizo que buscaban (cuyo objetivo es desconocido por la información que tenemos) y le pide a Billie que vaya a casa, que él nunca dejará a su hijo. Billie se va pidiéndole que tenga cuidado.
 
 En el colegio de Wyatt Piper no sabe dónde está Wyatt hasta que la Profesora le comenta que Mandi se lo llevó. Al ver que el hijo de Mandi sigue allí Piper se da cuenta… ella es un demonio. Piper sale corriendo, con lo que la profesora sólo puede decir “Los celos son una cosas muy muy fea”.
 
 Mientras en la mansión Phoebe le echa en cara a Paige que se hiciera pasar por la ex de Dex. Ella le pidió que se quedara fuera de todo esto y Paige no le hizo caso, aunque fuera sólo para protegerla.
 
 Al comienzo del acto cinco, La Fuente ya ha sido traída de vuelta en la Escuela Mágica, donde se encuentra con Mandi, que le explica todo. Pretende formar una familia con él y Wyatt, el niño de la Profecía, el primer nacido de una de las Embrujadas, que ahora están muertas. La Fuente le pregunta a Mandi para qué la necesita a ella, y ella rápidamente contesta que todos los niños mortales necesitan una madre. La Fuente se gira a Wyatt y le pregunta su nombre. En ese momento Leo sale de su escondite afirmando haber estado con Zankou. Wyatt reconoce a su padre y va a su lado orbitando. Mandi manda a los demonios fuera de allí y se queda sola con Leo, Wyatt y La Fuente. Las hermanas orbitan en la Escuela Mágica, donde ven que Leo está a punto de descubrir su tapadera delante de los demonios. Piper decide que van a destruir a la Fuente de una forma diferente a la última, empezando por Mandi.
 
 La Fuente comienza a notar que Leo no es un demonio que no hay nada maligno en él. Reuniendo la información que tiene se da cuenta de que el supuesto demonio que tiene delante es en realidad el padre de Wyatt. De pronto Mandi es desposeída por el demonio Poseedor. Las hermanas entran y Paige lanza una mesa contra ella. “Debería haber sabido que las Embrujadas no estaban muertas”, dice La Fuente. La Fuente les explica que aunque son fuertes, sin la Nada no podrán hacerle daño. Piper se adelanta y explota al Demonio Poseedor. Segundos después la Fuente explota como una nova.